jueves, 6 de noviembre de 2014

Dame un momento.

Hola,

No es mi intención molestarte pero necesito unos minutos de tu tiempo. Solo serán unos minutos, te lo prometo.
Resulta que te he estado observando desde el primer día que nos conocimos. Sí, si sé que es difícil de creer sobretodo porque nos presentaron rápidamente y ...bueno, en realidad todo fue muy rápido.
Por favor déjame continuar.
Resulta que a medida que ha pasado el tiempo te he observado un poco más, la manera en que miras, los cambios de expresión, tu rostro permanentemente concentrado pero no. Cuando tarareas una canción y mueves los pulgares siguiendo el ritmo. La manera en que me miras diciéndome lo suficiente para reír sin decir una sola palabra. La manera pausada y torpe que tienes para caminar.

Pues...eso. Vengo a reclamarte eso: Mis minutos observándote y en los cuales te has colado en mis pensamientos.
La verdad es que me cuesta dejar de pensarte y ocupas un espacio en mi cerebro que no deberías.
¿Puedes hacer algo al respecto por favor?

Ojalá puedas porque creo que somos lo suficientemente realistas como para darnos cuenta que es una situación que puede llegar a ser difícil de sostener y me gustaría saber que piensas. No, no...no ahora... la verdad es que no se cuando, pero te estaría agradecida si lo haces pronto.

No te quitaré más tiempo, disculpa - aunque no te gusta que me disculpe- y gracias.