Cuando llegan esas invitaciones, esas fotos en facebook y aquellos comentarios o actualizaciones que desbordan felicidad por un matrimonio hacen que me sienta miserable.
Recuerdo lo que me pasó, recuerdo lo que viví con él, lo que me trajo a mí mi matrimonio y como falló. Recuerdo y siento que ya tomé esa oportunidad de pasar días felices, de dedicar el tiempo , de compartir las alegrías y ansias de casarme y que no tuve... que fue solo una noche...un dia y nada mas. Siento que no merezco esa oportunidad otra vez porque ya pasó y la perdí.
Los veo tan felices y yo no podré tener un momento asi. Ni siquiera puedo atreverme a decir que estuve casada porque sé que me juzgarán y no me querrán asi.
Me pasó, dioses, me pasó y fue horrible. Me querían y luego ya no, ya no era la misma, ya no era a quien querían. Aliviados estuvieron cuando yo ya no estuve más alli...
Me siento marcada, como una esclava que tiene marcada su cuna de nacimiento en el rostro. y siento que debo odiarlos, que debo envidiarlos y no puedo porque se ven tan felices, tan llenos de dicha que me siento tan sucia pensando horrores.
Me juzgarán hoy y siempre, pero ¿es lo que quiero? ¿podré soportarlo?